Tras la reciente aprobación de la Ley 8/2013 publicada en el BOE el pasado 27 de junio, se abre un campo de trabajo en la Arquitectura que afecta al futuro de más de 8.000.000 de viviendas en nuestro país.
La sociedad demanda mayores prestaciones a los lugares donde vivimos. Avanzamos hacia disponer de lugares más seguros, más respetuosos con el medio ambiente, más accesibles para todos. Mejores lugares para vivir. Pero ¿qué ocurre con los edificios antiguos, nacidos hace más de 50 años? ¿Cómo saber el estado en el que se encuentran? ¿Qué debe hacer el propietario para adecuar su edificio a los estándares de calidad actuales?
La recientemente aprobada Ley 8/2013 obliga a los edificios de viviendas de tipo “residencial colectivo” que tengan más de 50 años a realizar el llamado Informe de Evaluación de Edificios, conocido como IEE.
En dicho informe se realiza una inspección no solo del estado de conservación del edificio (asumiendo en este caso lo recogido en los informes llamados ITEs: las Inspecciones Técnicas de Edificios), sino que también se realiza una inspección a título informativo de las condiciones de seguridad (siguiendo el apartado SUA-9 del Código Técnico de la Edificación) y de las condiciones de eficiencia energética (para lo cual se realizará el conocido Certificado de Eficiencia Energética del Edificio).
Este Informe de Evaluación del Edificio recoge así múltiples aspectos que afectan al edificio, y evidencia el papel del arquitecto como profesional cualificado para aunar y evaluar conjuntamente seguridad, salubridad, ornato, accesibilidad y eficiencia.
Esta ley no deroga o ni contradice lo que expongan las normativas autonómicas sobre los Informes de Conservación de Edificios (ICE) o las locales sobre las Inspecciones Técnicas de Edificios (ITE). Además, incorpora el Certificado de Eficiencia Energetica del Edificio al IEE, tratando de dar una visión más amplia sobre la calidad del edificio, al no limitarla exclusivamente a la eficiencia energética.
Esta vez, y a diferencia de lo ocurrido con la ITE y en el ICE, a la nueva ley hay que sumar el Real Decreto 233/2013, que es el que generará previsiblemente un extenso campo de trabajo para el arquitecto a muy corto plazo, ya que introduce ayudas en rehabilitación que serán de hasta el 35 % en conservación y hasta el 50 % para mejoras en accesibilidad, incorporando también ayudas a la rehabilitación energética y al propio Informe de Evaluación del Edificio, dentro del Plan Estatal de viviendas 2013-2016.
La importancia y novedad de la introducción de las subvenciones para edificios realizados con anterioridad a 1981 abre un verdadero nicho de mercado ya que son en torno a 25.000.000 viviendas las que son susceptibles de rehabilitación y por consiguiente de conseguir ayudas.
En este caso y dentro del Plan Estatal de Viviendas 2013 -2016 se trataría de Edificios Residenciales Colectivos, que dentro de la definición expuesta en la Ley 8/2013 incluye no solo edificios de viviendas colectivos (más de 2 viviendas) sino también Hoteles o Residencias. En una provincia como Alicante el volumen de negocio puede ser muy amplio ya que son numerosos los hoteles que finalizaron antes de 1981 y que pueden solicitar este tipo de ayuda.
De esta forma, con la nueva ley aprobada, se incorpora a lo realizado en la ICE o en el ITE en la Comunidad Valenciana todo aquello que se exige en esta nueva norma, para los edificios de más de 50 años en cualquier municipio, sin la necesidad de que éste desarrolle ordenanza, haciendo al Arquitecto un profesional más competitivo frente a las acciones de certificación energética siempre y cuando conozcamos esta nueva normativa y se sepa cómo comunicar estos servicios al cliente.
Como ya hemos apuntado, otra novedad que introduce el cambio normativo es la subvención del Informe de Evaluación del Edificio, sea cual sea su resultado, por lo que se diferencia de forma clara del Certificado de Eficiencia Energética, que no tiene ninguna subvención al informe ni a las obras de mejoras, las cuales en caso de querer solicitar subvención deben de unirse al IEE.
Estas subvenciones no son solo al informe y a las obras. También se incorporaría el proyecto o los informes posteriores necesarios a realizar, tales como los informes de patología (que surgirán en el caso de que el IEE sea desfavorable y sea necesaria la redacción de un proyecto). De esta forma el 233/2013 incorpora las subvenciones de trabajos susceptibles de generar honorarios para el arquitecto en el caso de ser requeridas nuevas acciones.
El reciente cambio normativo abre así un campo de trabajo que unido a las subvenciones está generando y movilizando actividad económica en el sector de la arquitectura, y convirtiendo el estudio de diagnosis y patologías como una herramienta intermedia entre el IEE y el Proyecto.
No es frecuente en la profesión de arquitecto hablar de nuevas oportunidades de trabajo, de nuevas acciones donde desarrollar actividad, y menos aún en esta época incierta. Dado el elevado interés en la elaboración de estos trabajos y la entrada en vigor de la nueva normativa, los arquitectos están intensificando su formación en este campo.
Recientemente el Colegio Territorial de Arquitectos de Alicante ha presentado un curso sobre IEE dividido en dos módulos IEE1 y IEE2, que imparto personalmente, y que se realizará a partir de finales del mes de septiembre.
En estos cursos los arquitectos se forman para disponer de una metodología ordenada que les permita ser más precisos y rigurosos en su trabajo y ser capaces de:
- conocer ampliamente la normativa, realizando un análisis que permita conocer los nichos de trabajo, quienes son los futuros clientes, cómo desarrollar los trabajos y incluso gestionar las subvenciones.
- realizar estudios de coste de los trabajos a realizar, buscando las acciones y operaciones que permitan competir con eficiencia y eficacia en el sector.
- entender las diferencias entre el ICE, el ITE y el IEE, indicando cuándo se realiza uno u otro, así como las acciones a desarrollar en cada uno de ellos de forma que se sepa dar al cliente el servicio adecuado en cada caso.
- conocer las necesidades de Colegiación, Visado, Registro y/o modo de seguro en cada uno de los casos para transmitirlo al cliente.
- efectuar un diagnóstico, lo más acertado posible, del estado de conservación de un edificio.
- plantear alternativas para la reparación de las patologías observadas y una estimación de su coste.
- conocer las herramientas disponibles para realizar su trabajo de forma eficiente y eficaz.
Estos cursos incluyen una parte práctica en un edificio donde desarrollar un IEE. Todo ello con el objetivo último de ser capaces de entregar un Informe de Evaluación del Edificio de calidad y de gran utilidad para el cliente final, y por tanto para nuestra sociedad y su entorno construido.
José Moriana, es arquitecto y profesor del curso sobre Informes de Evaluación de Edificios en diversos Colegios de Arquitectos de España
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